El presidente de EE.UU., Donald Trump, presionó ayer a su homólogo surcoreano, Moon Jae-in, para renegociar el acuerdo comercial bilateral en vigor desde 2012, y ambos acordaron coordinar para dar una "respuesta decidida" a las constantes pruebas armamentísticas de Corea del Norte.
Las tensiones con Pionyang prometían protagonizar el primer encuentro entre Trump y Moon, pero quedaron eclipsadas por la insistencia del mandatario estadounidense en renegociar el acuerdo comercial con Corea del Sur, debido en parte a su preocupación por supuestos desequilibrios en el intercambio de acero y automóviles.
"Estamos renegociando un acuerdo comercial ahora mismo con Corea del Sur, y confiamos en que sea igualitario. Será un acuerdo justo para ambas partes. Ha sido un acuerdo duro para Estados Unidos", dijo Trump a los periodistas al recibir a Moon en el Despacho Oval.
El mandatario estadounidense, que durante su campaña electoral criticó duramente el acuerdo comercial firmado por su predecesor, Barack Obama, hizo referencia por primera vez a su renegociación en un tuit publicado a última hora del jueves, en el que aseguró que había hablado en su cena de trabajo con Moon sobre un "nuevo" pacto.
