Las fuerzas de seguridad iraquíes han logrado un nuevo avance en el laberíntico casco antiguo de la ciudad septentrional de Mosul, donde ya solo resisten "decenas" de yihadistas del grupo Estado Islámico (EI).
Los combatientes del grupo extremista, que al comienzo de la ofensiva contaba a sus hombres por miles, están atrincherados en un espacio de 600 metros cuadrados dentro del casco antiguo de la ciudad más importante que ha estado bajo su dominio, indicó el comandante de la Policía Federal, Raid Shaker Yaudat.
Ante esta situación, Yaudat no dudó en afirmar que las fuerzas conjuntas iraquíes "acabaron con la organización terrorista más feroz que llegó a existir", con lo que dio por hecho el final de la presencia de los yihadistas en Mosul.
