El ataque perpetrado ayer por, al menos, un hombre armado en un hotel de Manila causó pánico y creó confusión al ser reivindicado por el Estado Islámico (EI), pero no ser considerado por las autoridades filipinas como un acto terrorista. El ataque se produjo a media noche en el Resort World Manila, que alberga un cine, un casino y una galería comercial, y es un complejo hotelero y de entretenimiento cercano al aeropuerto Ninoy Aquino, al suroeste de la capital.
