Al menos, 52 personas murieron y cerca de 70 resultaron heridas, según el dato oficial ofrecido ayer, de los combates que libraron el viernes 26 en Trípoli milicias afines al Gobierno sostenido por la ONU y grupos armados leales al antiguo Ejecutivo islamista, considerado rebelde.
El portavoz de las fuerzas leales al gobierno que sostiene la ONU, Hashim Basir, explicó a Efe que los enfrentamientos más duros se desarrollan en los barrios de Abu Salim, Hai Damscus, Al Hadba, Salahdine, Hai Ajwaj, Hai Nasir y Bab Ben Ghashir, donde se produjo un gran movimiento de tanques y carros de combate.
Fuentes de Seguridad indicaronque los combates estallaron poco después del amanecer entre milicianos del señor de la guerra, Haitham al Tajouri, y seguidores de Khalifa Al-Ghawiel, el líder del llamado Gobierno de Salvación Nacional, apartado del poder en 2014.
El intercambio de misiles y de disparos de artillería pesada también se produjo en torno a la prisión de Habda, en la que están recluidos miembros de la antigua dictadura gadafista, y en los alrededores del puerto petrolero de Mellitah, subrayaron las mismas fuentes.
"Los atacantes trataron de liberar a algunos de los presos pero fracasaron y fueron repelidos", agregaron.
El ataque comenzó a primera hora de la mañana en la zona de Abu Salim y su primer objetivo era alcanzar el aeropuerto de la ciudad, bajo control de las fuerzas de Al Tajouri, para tratar de hacerse después con otros lugares estratégicos de la capital, indicó. En un comunicado distribuido a los medios, el gobierno sostenido por la ONU que lidera Fayez al Serraj, condenó el ataque, que atribuyo a las "milicias deshonestas" lideradas por el exprimer ministro islamista Jalifa Ghwell, y al líder militar procedente de la vecina ciudad de Misrata, Saleh Badi.
"El Consejo presidencial condena con dureza esta intimidatoria acción (que trata de asustar) a la población de Trípoli, que se despertó con el sonido de los misiles lanzados por grupos deshonestos... Los bombardeos son su regalo de Ramadán", explicó.
