"Le dije: (l territorio) es nuestro. Me gustaría que escuchara un momento. Le dije: Señor Jinping, yo insistiría en que es nuestro y que perforaremos allí'". Así declaró ayer el presidente filipino, Rodrigo Duterte, recordando los detalles de la conversación que mantuvo el lunes 15 con su homólogo chino, Xi Jinping. En su diálogo ambos mandatarios abordaron el tema de la zona en disputa que pretenden ambos países en el mar de la China Oriental y donde Manila planea buscar crudo.
"[El presidente chino] me respondió: 'somos amigos. Nosotros no queremos luchar contra ustedes. Queremos mantener las actuales cálidas relaciones, pero si fuerzan el asunto, entraríamos en una guerra'", reveló Duterte en un discurso de la 33ª convención de la Guardia Costera Auxiliar de Filipinas en la ciudad de Davao.
