Estados Unidos confió ayer en pactar con China un endurecimiento de las sanciones de la ONU contra Corea del Norte tras sus últimos ensayos con misiles y advirtió al resto de países de que deben aumentar la presión sobre Pionyang.
La embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haley, dijo a los periodistas que su país sigue negociando con Pekín nuevas medidas, pero todavía no hay un acuerdo definitivo.
