El presidente ruso, Vladímir Putin, y su colega turco, Recep Tayyip Erdogan, apoyaron ayer la creación de "zonas seguras" o de "rebaja de la tensión" en Siria, pero señalaron que esto debe ser acordado en las negociaciones que mantienen las partes en conflicto en Astaná.
Putin y Erdogan se reunieron en el balneario ruso de Sochi, a orillas del mar Negro, con la agenda centrada especialmente en el sangriento conflicto de Siria, en el que Rusia es el principal respaldo del régimen de Damasco, mientras que Turquía apoya a los rebeldes.
"Hoy hemos discutido este asunto sobre un mapa" con el presidente Putin, dijo Erdogan en la conferencia de prensa conjunta que ambos ofrecieron tras reunirse en Sochi.
"Nuestra posición común es que la creación de zonas de rebaja de la tensión debe llevar a una mayor pacificación y al reforzamiento del régimen de alto el fuego", explicó, por su parte, Putin.
