Corea del Norte criticó ayer con dureza a EE.UU. por desplegar "activos nucleares masivos", tras el envío de un portaaviones nuclear a la península coreana, donde la tensión se ha acrecentado en las últimas semanas entre Pionyang y Washington, al considerar que la decisión amenaza la paz en la región.
En la víspera del "Día del sol", la festividad más importante del país, un funcionario del Ministerio de Exteriores norcoreano emitió un comunicado a través de la agencia estatal KCNA en el que condenó el despliegue "activos nucleares masivos".
"EE.UU. ha introducido en la península coreana, el punto más caliente del mundo, activos nucleares masivos, amenazando seriamente la paz y la seguridad de la península y llevando la situación al borde de la guerra", reza el texto.
El funcionario de la Cancillería considera que esto ha creado "una peligrosa situación en la que puede estallar una guerra termonuclear en cualquier momento y suponer una seria amenaza para la paz y seguridad mundial".
El Pentágono decidió enviar la pasada semana el portaaviones nuclear Carl Vinson a la península coreana en respuesta a las últimas pruebas de misiles de Pionyang y tras insinuar que ha analizado la posibilidad de realizar ataques preventivos para evitar que siga desarrollando su programa nuclear. Después, EE,UU bombardeó por primera vez un objetivo del régimen sirio por su supuesto uso de en lo que muchos consideran una advertencia a Corea del Norte.
Ese ataque con misiles de crucero a una base aérea del régimen de Bachar al Asad "constituye una flagrante violación de la ley internacional y un acto de agresión bárbaro e insolente", se indica en el comunicado norcoreano difundo ayer.
La nueva actitud de Washington, más agresiva con Trump que con el anterior mandatario, Barack Obama, y la imprevisibilidad del régimen de Pionyang llevaron ayer al ministro chino de Exteriores a afirmar que en esta crisis "el ganador no será el que tenga las afirmaciones más duras ni exhiba más músculo". Wang urgió a todas la partes a retomar el diálogo y "no dejar que las cosas evolucionen hasta un punto irreversible e incontrolable".
