El número de fallecidos por un ataque supuestamente realizado con armas químicas en una localidad del norte de Siria subió a 86, de acuerdo con un grupo de monitoreo sirio, mientras que activistas y rescatistas encontraron más sobrevivientes aterrorizados escondidos en refugios cerca del lugar del desgarrador ataque, uno de los más letales de la cruenta guerra civil siria.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña informó el martes 4 que entre las víctimas había 30 niños y 20 mujeres. Según un grupo opositor, nuevas operaciones aéreas alcanzaron la localidad de Khan Sheikhoun, un día después del ataque que el Gobierno de Estados Unidos atribuyó al ejecutivo de Bashar al Assad, diciendo que sus patrocinadores, Rusia e Irán, tienen una "gran responsabilidad moral" por las muertes.
Algunos fallecidos en el supuesto ataque químico del lunes 3 en la ciudad Jan Shijún, en el sur de la provincia septentrional siria de Idleb, fueron enterrados hoy, mientras que muchos heridos permanecen ingresados en hospitales de áreas próximas.
El presidente del opositor Consejo Local de Jan Shijún, Osama al Siada, dijo a EFE por internet que "algunas familias enterraron ayer a sus mártires, que fallecieron en el bombardeo químico".
Este miércoles se vivió una jornada de calma relativa en esa población, aunque a primera hora hubo un ataque de aviones, sin que se registraran víctimas, apuntó Al Siada.
