El presidente del Consejo Nacional Electoral de Ecuador (CNE), Juan Pablo Pozo, confirmó ayer el triunfo del oficialista Lenín Moreno en las elecciones presidenciales domingo 2 de abril para suceder al gobernante Rafael Correa, en el poder desde 2007.
En una cadena nacional, Pozo informó que, con el 99,65 % del escrutinio, Moreno, del movimiento Alianza País (AP, de izquierda) obtuvo el 51,16 % de los votos.
Al informar sobre los "resultados oficiales irreversibles" del balotaje, detalló que el candidato oficialista captó 5.057.149 votos, y apuntó que el opositor, Guillermo Lasso, del movimiento Creando Oportunidades (CREO, de centroderecha), obtuvo el 48,84 %, que corresponde a 4.827.753 votos.
Pozo aseguró que en todas las juntas provinciales electorales del país y en la junta especial del exterior se realizaron las audiencias públicas de escrutinio, con presencia de delegados de las dos organizaciones políticas contendientes.
"Garantizamos, de forma total y absoluta, que ambas organizaciones políticas presenten objeciones, impugnaciones y apelaciones por los canales institucionales y legales propios de un Estado constitucional de derechos y justicia", dijo. Añadió que Ecuador "se ha pronunciado libremente en las urnas, y es nuestro deber, cívico y ético, respetar su voz y su voto".
Lenín Moreno aseguró ayer que trabaja ya en el proceso de transición de Gobierno, mientras el opositor Guillermo Lasso, prepara la impugnación al proceso electoral.
Tan pronto se conocieron los resultados oficiales, Moreno aseguró que el pueblo "ha decidido democráticamente", y dijo que recibe "con humildad" el triunfo y pidió públicamente a Lasso que acepte "con dignidad" los resultados.
Comentó que "cuando se gana hay que ganar con humildad y cuando se pierde hay que perder con dignidad" y consideró que, si el opositor tiene impugnaciones, está en su derecho de hacerlas "dentro de la legalidad".
