La Asamblea de Estados Americanos (OEA) sesionó ayer y declaró "grave alteración inconstitucional" en Venezuela, pese a que Bolivia, que preside el Consejo Permanente, suspendió la sesión. El presidente Evo Morales denunció un golpe institucional.
La OEA aprobó "por mayoría" una declaración que afirma que en Venezuela hay una "grave alteración inconstitucional del orden democrático" y exige al Gobierno de Nicolás Maduro que restaure "la plena autoridad" de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora.
El documento, presentado por 13 países (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Estados Unidos, Jamaica, México, Panamá, Paraguay y Perú), fue aprobado en una sesión de urgencia desarrollada ayer en Washington ante la situación que vive actualmente Venezuela cuyo Tribunal Supremo de Justicia se atribuyó facultades legislativas y anuló las competencias de la Asamblea Nacional (parlamento).
Finalmente, el documento obtuvo el voto de 17 de los 21 Estados miembros que estuvieron presentes en la sesión. Los cuatro restantes (El Salvador, República Dominicana, Bahamas y Belice) se abstuvieron de votar, reportó EFE desde Washington.
"GOLPE INSTITUCIONAL"
"De nuevo OEA convertida en Ministerio de Colonias. Se produce un golpe institucional al impedir el ejercicio de la presidencia de Bolivia", afirmó Morales a través de su cuenta de Twitter.
El embajador boliviano Diego Pary informó ayer en la mañana de la suspensión de la sesión convocada para tratar la situación de Venezuela "al haber sido llamada de manera inconsulta y sin entregar información a la delegación boliviana que estaba a cargo de la misma".
