El presidente venezolano Nicolás Maduro apoyó ayer la decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de asumir las competencias del Congreso en un polémico fallo que incluso fue criticado por la fiscal general de la nación, Luisa Ortega Díaz y que según la oposición busca darle poderes plenos al gobernante.
Ayer viernes por la noche, la Organización de Estados Americanos (OEA) informó que el lunes 3 de abril se prepara para declarar en una sesión extraordinaria que la decisión del TSJ de Venezuela de asumir las facultades de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, es una "alteración del orden constitucional".
El Consejo Permanente se celebrará en la sede de la OEA en Washington a solicitud de 20 países y fuentes diplomáticas informaron ayer a EFE que están asegurados más de los 18 votos (mayoría simple de los 35 Estados miembros) necesarios para aprobar la resolución sobre la "alteración constitucional".
La veintena de países convocantes son Canadá, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Santa Lucía, Jamaica, Barbados, Bahamas, Guyana, Uruguay y Belice.
En su primera aparición pública luego de que el máximo Tribunal, acusado de estar controlado por el Gobierno, se atribuyó el miércoles 30 de marzo las funciones del Congreso, Maduro manifestó: "en Venezuela hay plena vigencia de la constitución, de los derechos sociales, civiles, políticos... de los derechos humanos".
