Los Gobiernos de América expresaron ayer su preocupación por la "ruptura del orden democrático" en Venezuela, tras la decisión del Tribunal Supremo de asumir las funciones del Parlamento lo que algunos han calificado de "golpe de Estado".
Perú anunció ayer el retiro definitivo de su embajador en Venezuela e indicó que ya inició consultas con países de la OEA para que en el marco de la Carta Democrática se adopten con la mayor urgencia las medidas que correspondan.
EE.UU. pidió "al Gobierno de Venezuela que permita a la Asamblea Nacional democráticamente elegida desempeñar sus funciones constitucionales.
Brasil repudió la sentencia que suspende "arbitrariamente" la inmunidad de los parlamentarios venezolanos.
