El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela decidió la noche del 29 de marzo que asumirá las competencias del Parlamento, controlado por los opositores, debido a la persistencia del "desacato", un estatus que el Supremo impuso el año pasado a la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) por el incumplimiento de varias sentencias.
"Mientras persista la situación de desacato y de invalidez de las actuaciones de la Asamblea Nacional, esta Sala Constitucional garantizará que las competencias parlamentarias sean ejercidas directamente por esta Sala o por el órgano que ella disponga, para velar por el Estado de Derecho", reza una sentencia de dicha Sala.
Esta decisión surgió en respuesta a un recurso de interpretación en el que cuatro abogadas pidieron al Supremo analizar el alcance de un artículo constitucional y otro de la Ley Orgánica de Hidrocarburos.
Estos apartados establecen que la constitución de empresas mixtas "requerirá la aprobación previa" de la AN, "a cuyo efecto el Ejecutivo (...) deberá informarla de todas las circunstancias pertinentes a dicha constitución y condiciones, incluidas las ventajas especiales previstas a favor de la República".
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, tachó ayer de "autogolpe de estado" la decisión del Tribunal Supremo de Venezuela de sustituir en sus funciones al Parlamento, controlado ahora por la oposición al Gobierno de Nicolás Maduro.
"Aquello que hemos advertido lamentablemente se ha concretado", sentenció el secretario general de la OEA en un comunicado.
La Asamblea Nacional de Venezuela (AN, Parlamento), controlada por la oposición, acusó ayer al presidente Nicolás Maduro de haber dado un "golpe de Estado", luego de que el Tribunal Supremo decidió asumir las competencias del Legislativo por mantenerse en "desacato" desde el año pasado.
