El presidente de EE.UU., Donald Trump, admitió ayer su derrota en su intento por acabar con la ley sanitaria de su predecesor, Barack Obama, y retiró el proyecto de ley que había presentado junto al liderazgo republicano de la Cámara baja, su primer gran fracaso legislativo desde que llegó a la Casa Blanca.
El mandatario no logró alcanzar un consenso dentro de su propia bancada para conseguir los votos suficientes que permitieran la aprobación de su propuesta, por lo que finalmente cancelaron la votación y retiraron definitivamente el texto. Por otra parte, Trump autorizó ayer a la empresa canadiense TransCanada la construcción del oleoducto Keystone XL, un proyecto que fue rechazado por su predecesor, Barack Obama, y que ha despertado el rechazo de los ecologistas.
