Cinco líderes religiosos de las comunidades cristiana, musulmana y judía oficiaron ayer una ceremonia ante la Abadía de Westminster para condenar el atentado que el miércoles 22 causó en Londres cuatro víctimas mortales y unos 50 heridos. El arzobispo de Canterbury, el anglicano Justin Welby, se declaró "profundamente afectado" por la tragedia, rindió tributo a los afectados.
