El presidente de Brasil, Michel Temer, garantizó ayer a la sociedad y a embajadores de muchos de los países que compran carnes brasileñas que esos productos son sanos y que la mafia que los adulteraba ya no existe y sólo fue un caso "puntual".
Temer recibió ayer para una reunión a una veintena de embajadores de países que figuran entre los 150 importadores de carnes, a fin de responder a las dudas suscitadas por una mafia que adulteraba esos productos, tanto para el mercado local como externo.
