El Consejo Nacional Electoral (CNE) desarrolló ayer un simulacro con miras a las elecciones presidenciales del próximo 2 de abril, cuando los ecuatorianos designarán al sucesor del presidente Rafael Correa, entre los candidatos Lenín Moreno y Guillermo Lasso.
El CNE indicó en un comunicado que el simulacro nacional para la segunda vuelta electoral “demostró agilidad y efectividad en la transmisión de resultados”.
“Con mejoras en sus procedimientos y habiendo incorporando varias recomendaciones dadas por las Misiones de Observación de organismos internacionales”, el CNE “demostró el buen funcionamiento del sistema de escrutinio”, reza la información.
El presidente del CNE, Juan Pablo Pozo, destacó que todo está listo para los comicios de abril.
“Siempre habrá cosas por mejorar, pero lo importante es que garantizaremos el respeto absoluto a la voluntad de la gente. No se le regalará ni tampoco se le quitará un voto a nadie”, afirmó.
