Las negociaciones de paz para Siria, que la ONU auspicia con interrupciones desde hace casi cinco años sin ningún resultado concreto y que se han reanudado en Ginebra, serán largas y las esperanzas de algún avance rápido son muy escasas.
"Este será un proceso largo y difícil y no hay que esperar que pronto haya un avance significativo", recalcó ayer Michael Contet, jefe de gabinete en funciones del mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.
El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, se reunió ayer de nuevo por separado con la delegación del Gobierno sirio y con los representantes de la Comisión Suprema de las Negociaciones (CSN), una coalición de grupos opositores políticos y armados.
El proceso negociador se inauguró formalmente en la víspera, con un acto simbólico en el que De Mistura dio la bienvenida a las delegaciones y al que asistieron representantes de una veintena de países que tienen influencia o están afectados por la guerra civil en Siria.
