La Policía Federal ha concluido en que los expresidentes brasileños Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff intentaron "obstruir" la acción de la justicia cuando la mandataria, destituida en agosto de 2016, nombró a su antecesor como ministro.
Esa convicción está plasmada en un informe que la Policía Federal realizó a pedido del Ministerio Público y que fue publicado ayer por medios locales, después de que fue entregado a la Corte Suprema, que decidirá sobre el curso de esa investigación.
INICIOS
La averiguación comenzó por las dudas surgidas en marzo de 2016, cuando Rousseff, aún en el poder, nombró a Lula ministro de la Presidencia en momentos en que este enfrentaba diversas denuncias por supuesta corrupción y era objeto de varias investigaciones.
La condición de ministro, que fue negada en forma cautelar por un juez de la Corte Suprema, le habría valido a Lula escapar de los jueces de primera instancia que lo investigaban y obligado a remitir el caso al máximo tribunal, lo que supondría que los procesos en marcha volvieran a su inicio.
Según el informe de la Policía Federal, esas "maniobras" acabaron siendo un "obstáculo" para el "avance" de las investigaciones sobre la red de corrupción que operó en la estatal Petrobras.
Por ese motivo, el informe solicita que tanto Lula como Rousseff, así como el exministro de Educación Aloizio Mercadante, sobre quien sostiene que participó en esas maniobras, sean acusados formalmente de "obstrucción a la justicia" y "tráfico de influencias".
La cautelar que impidió a Lula ocupar un puesto en el gabinete de Rousseff se apoyó en que el exmandatario ya era investigado por los tribunales en ese momento.
Hace dos semanas, la corte enfrentó un caso similar, referido al nombramiento como ministro de la Secretaría del Gobierno de Michel Temer de Wellington Moreira Franco, político cercano al mandatario y sospechoso de haber participado en las corruptelas en Petrobras.
