La Policía detuvo ayer a una mujer con documentación vietnamita como sospechosa del presunto asesinato en Malasia de Kim Jong-nam, hermano mayor del líder norcoreano Kim Jong-un, lo que no despejó las múltiples incógnitas alrededor de este novelesco caso.
Mientras el Gobierno de Malasia continúa con la investigación y a la espera de conocer el resultado de la autopsia, Seúl se apresuró ayer a condenar el asesinato y a acusar directamente a Pionyang.
El primogénito de Kim Jong-il y durante una época considerado el favorito para su sucesión fue supuestamente asesinado el lunes 13 en Kuala Lumpur, aparentemente tras ser envenenado en el aeropuerto de esta ciudad, según la versión de la agencia de inteligencia de Corea del Sur.
La Policía malasia arrestó ayer a una joven de 28 años con pasaporte vietnamita a la que consideran una de las dos mujeres que presuntamente atacaron a Kim Jong-nam con veneno. Los funcionarios difundieron antes imágenes captadas por cámaras de seguridad donde aparece una de las sospechosas antes de huir de la escena del crimen en taxi.
