El Gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump, endureció ayer las sanciones económicas a Irán por su reciente prueba de misiles balísticos, y advirtió de que tomará más medidas para contrarrestar el "comportamiento beligerante e ilegal" de Teherán.
"Irán está jugando con fuego. No aprecian lo 'amable' que fue con ellos el presidente (Barack) Obama. ¡Yo no (lo seré)!", escribió Trump en su cuenta de Twitter a primera hora de la mañana de ayer. Poco después, el Departamento del Tesoro anunció la imposición de sanciones a 13 individuos y 12 entidades relacionados con el programa de misiles balísticos de Teherán.
La medida responde a la prueba que Irán hizo el domingo 29 de enero de un misil de medio alcance que explotó tras recorrer unos mil kilómetros, y que llevó a Trump a advertir que había "puesto sobre aviso" a Teherán por esas actividades.
"Esto son solo pasos iniciales en respuesta al comportamiento provocativo de los iraníes", advirtió un alto funcionario de EE.UU., que pidió el anonimato, en una conferencia de prensa telefónica. Para el asesor de seguridad nacional de Trump, Michael Flynn, "la comunidad internacional ha sido demasiado tolerante" con el "comportamiento beligerante e ilegal" de Irán, que a su juicio no ha hecho más que aumentar desde la firma del acuerdo nuclear en 2015.
"El ritual de hacer una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU y emitir un comunicado fuerte no es suficiente. La Administración de Trump no tolerará más las provocaciones de Irán que amenacen nuestros intereses", dijo Flynn. "Los días de cerrar los ojos ante las acciones hostiles y beligerantes de Irán hacia Estados Unidos y el mundo se han acabado", agregó.
