Las inversiones extranjeras directas en Latinoamérica y el Caribe cayeron 19 por ciento en 2016, con las reducciones más significativas registradas en Brasil y en Chile, según un análisis publicado ayer por la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo. A esa situación han contribuido, por un lado, la recesión económica que se siente en la región y, por otro, los bajos precios de las materias primas.
