El veto temporal a la entrada de ciudadanos de varios países de mayoría musulmana decretado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, provocó ayer el caos y la indignación en medio mundo, mientras numerosos viajeros veían bloqueado ya su acceso a territorio estadounidense.
Las medidas aprobadas este viernes 27 por Trump bajo el argumento de "proteger al país de la entrada de terroristas extranjeros" fueron inmediatamente denunciadas ante la justicia por un grupo de organizaciones de derechos que las consideran anticonstitucionales.
La orden suspende durante 90 días la concesión de visados y la entrada a todos los ciudadanos de Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen hasta que se adopten nuevos procesos de escrutinio, al tiempo que frena todas las acogidas de refugiados durante 120 días.
Multitud de personas sufrían ayer el impacto directo de unas medidas muy criticadas tanto dentro como fuera del país.
Padres que viajaban a EE.UU. para reunirse con sus familias, estudiantes en universidades estadounidenses o refugiados que huían de la guerra estaban entre los primeros afectados. A lo largo del día, fueron conociéndose casos de personas a las que no se les permitió volar rumbo a Estados Unidos desde lugares como Egipto, Turquía u Holanda, y de otros que fueron bloqueados a su llegada al país.
En Nueva York, más de una decena de personas fueron retenidas en el aeropuerto internacional JFK, incluidos dos ciudadanos iraquíes que habían obtenido visados especiales para trasladarse a EE.UU.
