El presidente de EE.UU., Donald Trump, desató ayer una crisis con México por sus amenazas para que ese país vecino pague el muro que él ordenó construir en la frontera común, que derivó en la cancelación de la reunión con su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, del martes 31 en la Casa Blanca.
Tras firmar el miércoles una orden ejecutiva para comenzar "en meses" la construcción de ese muro con el objetivo de frenar la inmigración ilegal a EE.UU., a primera hora de ayer Trump amenazó con cancelar su reunión con Peña Nieto si México no estaba dispuesto a pagar por esa "tan necesaria" barrera.
IMPUESTO
El presidente de EE.UU., Donald Trump, pretende fijar un impuesto del 20 % sobre todas las importaciones procedentes de México para costear el muro que quiere construir en la frontera común, según adelantó ayer el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer.
El portavoz describió a los periodistas a bordo del Air Force One esa medida como una decisión ya tomada por Trump y que el presidente quiere incluir dentro de una reforma fiscal más amplia que pretende negociar con el Congreso.
No obstante, Spicer convocó poco después a los periodistas al llegar a Washington para matizar que esta tasa del 20 % sobre las importaciones sería "solo una de las opciones" que está considerando el nuevo presidente.
"No se trata de ofrecer detalles, todavía no estamos en ese punto. En vez del 20 %, podría ser el 18 % o el 5 % (...). Estamos todavía en las primeras fases" de diseño del plan, agregó.
Lo cierto es que ese impuesto no se puede aplicar de forma inmediata, puesto que está vigente el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por EE.UU., Canadá y México hace más de dos décadas. Spicer mencionó que Estados Unidos tiene un déficit comercial con México, y tomó como ejemplo la cifra de 50.000 millones de dólares para explicar que, si se aplica ese impuesto del 20 % sobre esa cantidad, se obtendrían 10.000 millones de dólares al año y se pagaría "fácilmente el muro solo a través de ese mecanismo".
