La oposición venezolana reunida en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) cerró ayer el capítulo del diálogo con el Gobierno al negarse a seguir participando en estos encuentros bajo el formato en el que se desarrolló el año pasado y anunció que presentará un nuevo formato de conversaciones.
La alianza culpa al Gobierno de Nicolás Maduro de "dinamitar" este "experimento" de diálogo al no cumplir con los acuerdos y afirmó que el modelo usado para estas conversaciones estuvo "mal planteado desde el principio" por no tener "mecanismos para la verificación y garantía del cumplimiento" de lo pactado.
Por ello, la coalición dijo que el diálogo que se desarrolló desde el 30 de octubre al 6 de diciembre de 2016 "es un capítulo cerrado que no se volverá a abrir". La negativa a regresar a este esquema de conversaciones que acompañaban la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Vaticano surge a una semana de que estos mediadores presentaron al Gobierno y a la MUD una serie de propuestas para "relanzar" el diálogo en Venezuela, un documento que la oposición rechazó.
De ahí el anuncio de la alianza de que presentará una propuesta para establecer un nuevo proceso de diálogo con un nuevo formato y con nuevos mediadores.
El secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, dijo ayer que el proceso de diálogo que se mantuvo hasta diciembre pasado y que duró poco más de un mes "sirvió para abrir una ventana que mostrara al mundo el talante dictatorial del régimen de Nicolás Maduro".
"Por eso vamos a elaborar nuestro propio documento para plantearle a toda la comunidad internacional y a los facilitadores, cuáles son las demandas y las propuestas de la sociedad democrática venezolana para lograr el retorno de Venezuela a la democracia y la reconstrucción del hilo constitucional", indicó Torrealba.
