La capital de la república de Kazajistán, Astaná, acoge hoy una nueva ronda de negociaciones, de dos días, entre el Gobierno del presidente sirio Bachar al Asad y distintas facciones armadas, bajo el auspicio de Rusia, garante del bloque gubernamental y Turquía, valedora de la oposición.
Los rebeldes buscarán el refuerzo del alto al fuego que comenzó el 30 de diciembre de 2016 y la implantación de garantías para continuar con su aplicación, así como la mejora de la situación humanitaria en todo el país, según dijo a Efe en Astaná un miembro de la delegación de la oposición que prefirió el anonimato. Esas conversaciones fueron convocadas en el marco del acuerdo de alto el fuego entre los rebeldes y el Gobierno y que excluye al grupo terrorista Estado Islámico (EI) y al Frente de la Conquista del Levante (antiguo Frente Al Nusra y exfilial siria de Al Qaeda).
Según el miembro del equipo opositor, que prefirió el anonimato, ya todos los representantes de las facciones armadas se encuentran en la capital kazaja. En total son 45 representantes de distintas facciones, que acuden bajo el paraguas del Ejército Libre Sirio (ELS).
"Si esas conversaciones tienen éxito en fijar el alto el fuego, mejorar la situación humanitaria a través del levantamiento del bloqueo y en garantizar el acceso de las ayudas así como en liberar a los presos políticos, tendremos entonces una buena base común para empezar las negociaciones de Ginebra (el 8 de febrero) y para buscar la transición política", aseguró el miembro opositor.
La delegación de la oposición incluye a 13 facciones rebeldes, acompañadas de consultores políticos, legales, militares y de información, entre ellos figuran el actual vicepresidente y el exvicepresidente de la Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal agrupación de la oposición, respectivamente, Bachar Abdul Hakim y Hisham Marwa. El Frente de la Conquista del Levante que en varios frente combate junto a los grupos rebeldes ha criticado las negociaciones, asegurando que "quien va a Astaná acepta directa o indirectamente la permanencia del criminal Bachar al Asad (presidente sirio) a la cabeza del Gobierno".
