El presidente saliente de Gambia, Yahya Jammeh, accedió ayer a entregar el poder al candidato elegido en las urnas el pasado diciembre, Adama Barrow, tras ceder a las presiones diplomáticas y la amenaza de intervención militar de un bloque de países de África Occidental.
Jammeh aceptó abandonar el país en una intensa jornada de negociaciones con mediadores regionales que, hasta el momento, dejó un principio de acuerdo, ya que sigue habiendo discrepancias sobre las condiciones del mandatario.
