El grupo terrorista Estado Islámico (EI) golpeó ayer a los civiles y las fuerzas iraquíes en el frente septentrional de la ciudad de Mosul (norte de Irak), mientras que las tropas consiguieron avanzar y conquistar dos barrios del sureste de la urbe.
El coronel Gamal al Tai, portavoz de las Fuerzas de la Guardia de la provincia de Nínive, cuya capital es Mosul, informó a EFE que el EI intentó detener el avance de los soldados en el barrio de Al Hadbá, en el noreste de Mosul.
Dos terroristas suicidas condujeron un vehículo bomba contra las tropas Al Hadbá, pero estas consiguieron detenerlo y hacerlo explotar, lo que causó daños materiales en muchas casas cercanas. Además, dos suicidas se infiltraron en la zona de viviendas de Al Hadbá, liberada hace una semana por las fuerzas gubernamentales, y mataron a cuatro civiles al detonar sus cinturones explosivos, mientras que decenas más resultaron heridos. Al Tai añadió que al menos el 50 por ciento del área está aún en manos de los yihadistas y que las fuerzas iraquíes combaten para arrebatarles el resto del distrito, ubicado en el noreste.
Los habitantes de Al Hadbá enviaron una llamada de socorro a las fuerzas iraquíes para que aceleren su avance y aseguraron que el EI les está usando como escudos humanos.
Un residente del distrito, de nombre Abas al Naimi, afirmó a EFE que los yihadistas han destruido las paredes de las casas para moverse a través de ellas y no tener que salir al descubierto y, además, han agrupado a varias familias en las viviendas para usarlas como escudos.
