El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, amenazó ayer con lanzar a los altos cargos que sean acusados por corrupción desde un helicóptero. El mandatario sostuvo que ya empleó este método con un secuestrador años atrás.
Se trata de un caso en la región de Camarines Sur en el que una mujer fue secuestrada, violada y asesinada a pesar de que sus padres habían pagado un rescate por ella. Duterte ha explicado que en esa ocasión el presunto agresor fue lanzado desde un helicóptero.
Duterte se ganó la confianza de los filipinos como alcalde de la ciudad de Dávao, al sur del país, tras una intensa campaña de lucha contra el narcotráfico con el compromiso de acabar con la delincuencia matando a narcotraficantes. Desde que asumió el cargo en julio, las autoridades afirman que han matado a más de 5.000 personas que presuntamente tenían relación con el narcotráfico.
