El presidente de Nigeria declaró el sábado que ha derrotado al grupo extremista islámico Boko Haram, pues ha sido expulsado del último baluarte que le quedaba y sus combatientes han huido.
Sin embargo, a pesar de la retórica triunfalista del presidente Muhamadu Buhari, es poco probable que cesen los ataques con bombas, los asaltos a aldeas y las incursiones contra bases militares.
Buhari aseveró que "fuerzas valientes" expulsaron el viernes 23 a los insurgentes de su "Campamento Cero" en los bosques Sambisa del noreste del país. Se calcula que allí están retenidas unas 200 niñas secuestradas en abril del 2014 por Boko Haram.
Exhortó a sus tropas a intensificar esfuerzos para "ubicar y liberar a las niñas de Chibok que siguen en cautiverio".
Desde que empezara su actividad terrorista hace siete años, Boko Haram ha matado a más de 20.000 personas y ha provocado el desplazamiento de más de dos millones.
