Rusia se despidió ayer con todos los honores de su embajador en Turquía, Andréi Kárlov, asesinado por un policía turco, crimen que el Kremlin comparó con una "agresión contra el Estado".
"Sin lugar a dudas, un ataque a un embajador es una agresión contra el Estado", declaró Dmitri Peskov, el portavoz del Kremlin, a medios locales. El presidente ruso, Vladímir Putin, suspendió su conferencia de prensa anual para acudir al velatorio.
