El presidente brasileño, Michel Temer, garantizó ayer que, aún si fuera declarado culpable de financiación ilegal de campañas, llegará al final de su mandato, el 1 de enero de 2019, y entregará un país "en orden" y con la economía saneada.
"Si hubiera una sentencia definitiva, será acatada", aseguró en una rueda de prensa en referencia a investigaciones que realiza la justicia electoral sobre la financiación de su campaña de 2014, pero apuntó que todo fallo "puede ser y sería apelado".
