El presidente electo de EE.UU., Donald Trump, ahondó ayer su brecha con la agencia de inteligencia que estará a su cargo a partir de enero y con algunos de los líderes republicanos más destacados en el Congreso, al poner en duda que Rusia lanzara ciberataques para ayudarle a ganar las elecciones.
Trump dijo no creer que Rusia interfiriera en el proceso electoral en su favor y opinó que esa teoría, contenida en un informe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), fue "impulsada" por la oposición demócrata porque están "avergonzados" por su derrota en las elecciones presidenciales y se resisten a aceptarla.
"Creo que es ridículo. No me lo creo, no me lo creo en absoluto", afirmó Trump en una entrevista emitida ayer en la cadena de televisión Fox News.
"Creo que los demócratas están impulsando esto porque sufrieron una de las mayores derrotas en la historia de Estados Unidos" y están "avergonzados", añadió el presidente electo, que ganó a su rival demócrata, Hillary Clinton, en el colegio electoral (por 306 frente a 232) pero no logró imponerse en el voto popular.
