La Fiscalía chilena investiga la existencia de, al menos, cuatro redes de prostitución de menores compuestas por niñas de entre 13 y 17 años de edad que son internas o antiguas residentes de centros de protección del Servicio Nacional de Menores (Sename), informa ayer el diario La Tercera.
Las cuatro bandas identificadas por la Policía de Investigaciones (PDI) operan en la Región Metropolitana y cuentan con al menos 25 menores de edad a las que obligan a prostituirse.
Según el rotativo, la principal banda tiene unas veinte niñas y está encabezada por una familia que reside en la zona sur de Santiago.
Está liderada por el padre de familia, y sus hijas de 19, 15 y 14 años.
