El testimonio de un alto ejecutivo de la constructora Odebrecht ha vuelto a remover los cimientos del modelo político de Brasil al señalar a la cúpula legislativa de haber recibido supuestos cobros ilegales de la compañía, en un nuevo escándalo que implica al presidente Michel Temer.
Ministros, diputados, senadores, asesores y hasta el propio Temer, decenas de políticos han sido señalados por el exvicepresidente de Relaciones Instituciones de Odebrecht Claudio Melo Filho, en una delación pactada a cambio de una reducción de penas y filtrada a los medios el viernes 19.
En el escrito de 82 páginas aparece citado el nombre de Temer un total de 43 veces. La declaración de Filho, que ha provocado un nuevo terremoto en la política brasileña, apunta que Temer pidió al empresario Marcelo Odebrecht 10 millones de reales (unos tres millones de dólares) para las campañas del PMDB (Partido del Movimiento Democrático Brasileño) en 2014. Por aquel entonces, Temer era vicepresidente del Gobierno de Dilma Rousseff.
Filho revela que "trató pocas veces directamente con Temer" ya que se valía de las figuras del actual ministro de la Presidencia, Eliseu Padilha, y del secretario ejecutivo del Programa de Sociedades para la Inversión, Moreira Franco. "Siempre supe que Eliseu Padilha representaba la figura política de Michel Temer", narra el alto ejecutivo.
Según el testimonio, del montante total solicitado, cuatro millones de reales (unos 1.2 millones de dólares), fueron recibidos vía Padilha, quien señaló en una nota que todo es "mentira". El alto ejecutivo también relata, con pruebas adjuntas, su relación con la cúpula Legislativa de Brasil, que recibía "apoyo financiero", supuestamente no declarado y por tanto ilegal, por parte de la constructora a cambio de que diputados y senadores elaboraran leyes favorables para la actividad de la compañía.
