Corea del Norte realizó ayer el segundo lanzamiento fallido en una semana del misil de medio alcance Musudan, lo que se interpreta como un desafío directo a EE.UU. a la espera de que la ONU dicte nuevas sanciones contra el régimen de Kim Jong-un.
Tras un primer lanzamiento hace cinco días en el que el proyectil explotó poco después de despegar, el Ejército Popular norcoreano lo intentó de nuevo ayer sin éxito desde el mismo lugar, un aeródromo cercano a la localidad de Kuson al nordeste del país, según informaron las fuerzas armadas de Corea del Sur y EE.UU.
En ambos casos los dirigentes norcoreanos han tratado de poner a prueba el Musudan, un misil de medio alcance que con un rango aproximado de entre 2.500 y 4.000 kilómetros podría poner en su punto de mira las bases estadounidenses de Okinawa (Japón) y Guam (EE.UU.) en el Pacífico.
Corea del Norte acumula desde abril ocho lanzamientos del Musudan de los que solo uno, efectuado en junio de este año, se ha considerado un éxito completo después de que el proyectil alcanzara una altitud de 1.400 kilómetros.
EE.UU. condenó "enérgicamente" la prueba de misiles de esta jornada al considerar que viola las resoluciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, mientras Corea del Sur y Japón también expresaron su rechazo, y China, sin salirse de su línea habitual, pidió contención a las partes.
