La guerrilla zapatista, alzada en armas en México en enero de 1994, anunció ayer sábado que postulará a una de sus militantes para la presidencia de la República en los comicios de mediados de 2018.
La decisión fue adoptada por unos 500 representantes en un encuentro organizado por el Congreso Nacional Indígena (CNI) y del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en San Cristóbal de las Casas, estado sureño de Chiapas.
Hasta ahora, la insurgencia zapatista, que mantiene una tregua indefinida desde casi unas semanas después de su levantamiento armado, se había rehusado a participar en elecciones.
Ahora lo podría realizar con base en reformas legales adoptadas hace poco que permitieron la creación de candidaturas independientes.
En el encuentro participó la Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y de delegados de todo el país. El EZLN manifestó que aunque ha rechazado el cambio por la vía electoral, la vía armada también ha quedado descartada para "lograr la transformación del país" y que prevén un "nuevo intento por buscar por la vía pacífica el cambio en el país".
La cita coincidió con la celebración del 20 aniversario del Congreso Nacional Indígena, con presencia de reprentantes de algunas de las más de 50 etnias que existen en México.
Indígenas amuzgos, chinantecos, choles, chontales, lacandones, matlazincas, mayas, mazahusa, mazatecos, mixes, mixtecos y zapotecas, entre otros, enumeraron algunos de los "agravios y despojos" que enfrentan los pueblos indígenas de este país.
El comunicado conjunto del CNI y el EZLN emitido tras el encuentro señaló que "la resistencia por seguir construyendo la vida hoy se hace palabra, aprendizaje y acuerdos".
"El V Congreso Nacional Indígena determinó iniciar una consulta en cada uno de los pueblos originarios para desmontar desde abajo el poder que arriba nos imponen y que nos ofrece un panorama de muerte, violencia, despojo y destrucción".
El EZLN señaló que su lucha "no es por el poder", sino para llamar "a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarse para detener la destrucción capitalista, fortalecerse en sus resistencias y rebeldías.
En México se contabilizan unos 15.7 millones de indígenas (de una población total de más de 122 millones de habitantes) pertenecientes a 68 etnias, pero sólo 6,6 millones habla una lengua distinta al español, según cifras oficiales.
