Cerca de 35 millones de colombianos están llamados hoy domingo a las urnas para el plebiscito sobre el acuerdo de paz firmado con las FARC, una votación trascendental para el futuro del país y en la cual tiene puestos los ojos la comunidad internacional, que ha sido un soporte de los diálogos.
Un total de 34.899.945 ciudadanos podrán sufragar en el país y en el exterior, donde Nueva Zelanda y Australia, por la diferencia de 17 horas adelante de Colombia, serán los primeros donde habrá votación, según informó ayer el Ministerio de Relaciones Exteriores. "¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?" es la pregunta que los colombianos tendrán que responder marcando Sí o No.
El acuerdo fue firmado el lunes 26 en Cartagena de Indias por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el número uno de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño. Partidarios del Sí y del No hicieron ayer algunos actos finales, pero en general las campañas no han despertado en la gente el interés que deberían teniendo en cuenta lo que está en juego.
Los defensores del Sí al acuerdo, que son todos los partidos -menos el derechista Centro Democrático-, sindicatos, organizaciones sociales y asociaciones de víctimas, entre otros, argumentan que esta es una oportunidad única para que el país cierre 52 años de conflicto armado con las FARC.
Quienes promueven el No, liderados por el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) y su partido, alegan que un triunfo de esa opción forzará la reapertura de la negociación ya cerrada para introducir cambios en el acuerdo firmado.
Por la importancia de este plebiscito han llegado al país numerosas misiones de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA), del Parlamento Europeo, de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore), entre otras, varios de cuyos representantes se reunieron con el presidente Santos. "Ustedes le van a dar el sello de legitimidad a este proceso. Por eso es tan importante que tengan plena conciencia de que su labor se pueda desarrollar con toda libertad", dijo el mandatario en el acto de instalación de la Misión de Observación Electoral de la que hacen parte unos 200 delegados de 25 países.
