El Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer "contundentemente" el nuevo ensayo nuclear de Corea del Norte y anunció que va a estudiar nuevas sanciones contra Pionyang en respuesta a sus últimas "provocaciones".
"Los miembros del Consejo de Seguridad van a comenzar a trabajar inmediatamente en medidas apropiadas", informó el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas por medio de una declaración leída por su presidente, el neozelandés Gerard van Bohemen.
Para el Consejo, la prueba atómica es "una clara violación" y una "flagrante falta de respeto" a su última resolución sobre Corea del Norte, en la que ya advertía de su voluntad de adoptar "medidas significativas" en caso de otro ensayo.
La anterior prueba nuclear norcoreana, llevada a cabo en enero, llevó al Consejo de Seguridad a golpear al régimen de Kim Jong-un con las sanciones más severas adoptadas por Naciones Unidas en 20 años, incluidas fuertes restricciones comerciales y económicas.
Ayer, las potencias occidentales dejaron muy claro que buscarán ampliar esos castigos en respuesta a las últimas acciones del país asiático.
"Vamos a adoptar nuevas medidas significativas, incluidas nuevas sanciones, para demostrar a Corea del Norte que hay consecuencias a sus acciones ilegales y peligrosas", dijo a los periodistas la embajadora estadounidense, Samantha Power, haciéndose eco de una declaración emitida previamente por el presidente, Barack Obama. Francia, mientras tanto, consideró que resulta "indispensable" aprobar nuevas sanciones, para lo que su embajador, François Delattre, pidió la adopción de una resolución "cuanto antes".
Su homólogo británico, Matthew Rycroft, también se mostró a favor de responder con más castigos al régimen de Pionyang.
