La Policía turca lanzó ayer una operación para detener a 151 militares, empresarios y funcionarios acusados de estar vinculados con el predicador islamista Fethullah Gülen, al que el Gobierno acusa de haber organizado el fallido golpe de Estado del 15 de julio.
La agencia de noticias Dogan informó de que la Fiscalía de Estambul ordenó ayer la detención de 92 personas en 15 provincias diferentes, entre los que se cuentan 82 militares, un agente de Policía, tres profesores y seis personas más de las que no se especifica su actividad laboral. Entre los uniformados hay seis generales.
También han sido detenidos en Estambul 27 hombres de negocios acusados de pertenecer a la cofradía de Gülen, a la que el Gobierno turco denomina "Organización Terrorista Fethullah Gülen". Ya había otros 21 empresarios bajo arresto y se prevé que la cifra de detenidos aumente a lo largo del día.
Además, han sido detenidas 32 personas en la provincia de Izmir, donde ayer fueron detenidos 37 militares y funcionarios por su supuesta vinculación con Gülen, exiliado en Estados Unidos desde 1999.
Miles de personas de todos los sectores de la sociedad turca han sido arrestadas desde el intento de golpe de Estado y cerca de 60.000 trabajadores públicos han sido despedidos.
Los partidos en la oposición y los críticos al Gobierno denuncian que estas detenciones y despidos se están convirtiendo en una caza de brujas y que entre los detenidos hay personas que nunca estuvieron vinculadas a Gülen y que incluso lo combatieron.
Más de 50.000 empleados públicos, muchos de ellos profesores, han sido despedidos desde el fallido golpe de Estado del 15 de julio, bajo la acusación de tener relación con la cofradía del predicador Fethullah Gülen, al que el Gobierno acusa de organizar la asonada.
El Gobierno turco anunció tras una reunión que revisará los casos de despidos de funcionarios para comprobar si se han cometido errores.
