El ejército turco bombardeó ayer con artillería las posiciones del grupo yihadista Dáesh (Estado Islámico) en la ciudad de Yarábulus, al otro lado de la frontera entre Turquía y Siria, tras caer tres morteros disparados desde esta zona en el sur del país eurasiático.
Los proyectiles impactaron en un terreno baldío en la zona de Karkamis, municipio de la provincia turca de Gaziantep situado enfrente de Yarábulus, el último feudo del Dáesh en la zona norteña de Siria fronteriza con Turquía.
Los militares turcos devolvieron el fuego con artillería, como prevén las normas vigentes, informa la cadena CNNTürk.
La emisora cita fuentes militares turcas, según las que sucesos similares ya se han producido varias veces en los últimos días, si bien no han llegado a difundirse en la prensa.
El mismo medio agrega que según algunas informaciones, el fuego turco se habría dirigido también contra unidades de las Fuerzas de Siria Libre, una coalición de combatientes encabezada por las milicias kurdosirias YPG, que avanza desde el sur contra el Dáesh atrincherado en Yarábulus.
TENSIÓN
La ciudad siria de Al Hasaka, en el noreste del país, volvió ayer a ser escenario de enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y las kurdas, en medio de la creciente tensión que estalló el jueves 18.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), la principal alianza kurdosiria, junto a las fuerzas de seguridad kurda Asayish, controlan actualmente el 90 por ciento de la urbe.
Ayer consiguieron hacerse con el barrio de Dauar al Nasel y la parte este del de Güirán, además de la cárcel central de Al Hasaka.
Las fuerzas se han enfrentado en las pasadas horas al Ejército sirio, apoyado por la milicia Defensa Nacional, en el este del barrio de Al Nashua, en el oeste de Güirán y en Al Masaken.
Los choques volvieron a estallar ayer pese a un supuesto cese de hostilidades acordado ayer entre las fuerzas del régimen y las kurdas, anunciado por la agencia oficial SANA.
El Observatorio no confirmó el acuerdo de alto el fuego e informó de bombardeos esporádicos ayer tras el anuncio del mismo.
En un comunicado emitido el fin de semana, las YPG señalaron que hasta el momento no habían reaccionado de formar firme contra el régimen sirio "con el fin de mantener la seguridad de los civiles" y porque su "prioridad es luchar contra el Dáesh", acrónimo en árabe del grupo terrorista Estado Islámico (EI).
Sin embargo, "el régimen ha persistido en sus acciones hasta un punto en el que no podemos quedarnos callados", agregaron.
Las fuerzas kurdas han acusado al Gobierno de Damasco de atacar sus posiciones en Al Hasaka para "frustrar" su campaña contra el EI en otras partes del país, donde los kurdos han logrado recientemente destacadas victorias.
