La situación humanitaria está al borde del colapso en la ciudad siria de Alepo por la encarnizada lucha entre fuerzas gubernamentales y opositoras, que en su estrategia de cercar zonas controladas por sus rivales asfixian a la población civil.
Las áreas más afectadas son los barrios orientales de la urbe, en manos de la oposición, que siguen prácticamente cercados ya que los combates y los bombardeos impiden usar con regularidad el corredor abierto recientemente en el sur.
Los civiles de esa zona sufren una gran escasez de alimentos y medicamentos, así como cortes de luz y agua, que en el último mes se han agravado, según activistas de Alepo y organizaciones humanitarias. "Lo que hace ahora la situación más dramática es el sitio, que provoca una falta de acceso de la población a servicios básicos", dijo ayer a EFE el jefe de la misión de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el norte de Siria, Carlos Francisco.
En una conversación telefónica desde el sur de Turquía, cerca de la frontera con Siria, Francisco explicó que los envíos de alimentos y medicinas a esas zonas han sido "muy escasos" desde principios de julio y que en los últimos días ha entrado algún cargamento humanitario, pero "con cuentagotas".
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) informó ayer en un vídeo de que está repartiendo, en colaboración con la Media Luna Roja Siria, 50.000 comidas diarias y 11.000 paquetes de pan, y que ha asegurado agua potable para 70.000 personas. Esto sin embargo no es suficiente ni llega a todas las zonas de Alepo, denunció el CICR, cuyo presidente, Peter Maurer, calificó hace dos días la situación en Alepocomo "uno de los conflictos urbanos más devastadores de los tiempos modernos".
Los ocho hospitales que funcionan en los barrios orientales, a seis de los cuales presta apoyo MSF, sufren "una falta de suministros y una sobrecarga de pacientes", agregó el responsable de MSF.
"El cerco tiene un impacto en los enfermos críticos que no pueden ser tratados dentro de la ciudad ni evacuados", lamentó Francisco, el cual señaló que en la actualidad solo hay unos 40 médicos para una población de 250.000 personas.
Voluntarios en tareas de rescate de la Defensa Civil siria resaltaron que los hospitales son escasos, teniendo además en cuenta la gran cantidad de heridos causados por los bombardeos. "La situación humanitaria en la parte oriental de Alepo es todavía mala, especialmente después de los ataques de ayer a la única vía de abastecimiento", explicó a EFE un miembro de la Defensa Civil.
