El municipio de Tomave, segunda sección de la provincia Antonio Quijarro, fue afectada por una riada que trajo consigo lodo y piedra afectando al ornato público.
La fuerte precipitación pluvial, de acuerdo con los datos obtenidos por el Potosí, cayó casi dos horas el 30 y 31 de diciembre. El agua turbia bajó de las quebradas arrastrando tierra y piedras que obstruyeron algunas calles de urbe tomaveña.
Hasta ayer, 2 de enero de 2017, no se reportó personas lesionadas, pero sí daños materiales a infraestructuras de viviendas que, en algunos casos, quedaron anegadas.
Luego de la precipitación pluvial, el Gobierno Autónomo Municipal de Tomave en coordinación con la Dirección de Gestión de Riesgos (DGR), dependiente de la Gobernación, realizaron trabajos de limpieza de las calles afectadas.
Para el efecto se usó maquinaria pesada y el trabajo se extendió casi dos días, según el reporte. Lo mismo ocurrió en la población de Punutuma, pero el 30 de diciembre.
La precipitación pluvial de una hora y media provocó una riada que afectó la población. El agua salió del cauce del río afectando una unidad educativa y teatro de esa comunidad, además, de cinco viviendas que fueron afectadas por el lameado.
