EN 6
OPORTUNIDADES, Donald Trump, candidato republicano a la presidencia de EE.UU., ha tenido que aclarar sus polémicas declaraciones.
Donald Trump admitió esta semana que su campaña presidencial a la Casa Blanca enfrenta algunos desafíos y podría terminar sin éxito.
De acuerdo con analistas, fue una muestra poco habitual de humildad por parte del magnate empresario.
El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos se ha alejado de su característico y cotidiano estilo bravucón para hacer campaña en el disputado estado de Florida, donde llegó a decir ante un grupo de ministros evangélicos que está “teniendo un problema tremendo en Utah”.
Admitió que su falta de corrección política podría costarle los comicios si los estadounidenses rechazan su actitud brusca.
“Estamos teniendo un problema”, dijo Trump a los ministros, admitiendo que el próximo presidente podría nominar hasta a cinco jueces del máximo tribunal del país. “Podría costarnos el Tribunal Supremo”, añadió el candidato.
Tras derrotar a 16 rivales en las primarias republicanas, Trump enfrenta signos preocupantes conforme su campaña pone la vista en las elecciones generales.
La ventaja de la candidata demócrata Hillary Clinton en las encuestas nacionales ha crecido en los últimos días, mientras que un creciente número de republicanos ha declarado de manera pública que no apoyará al candidato de su partido.
Esa muestra de conciencia de uno mismo ofrecida por Trump marca una drástica diferencia respecto a su tono habitual de campaña, tras meses de mítines en los que recitaba cifras de sondeos que le mostraban en cabeza como si fueran las estadísticas deportivas de su equipo preferido.
SEGURO DE SU TRIUNFO
“Vamos a ganar por mucho”, afirmó Trump hace un mes ante un público entusiasta en la Convención Nacional Republicana.
Sin embargo, el jueves 11 de agosto se limitó a citar una encuesta que le situaba unos pocos puntos por debajo de Clinton y alegar que la carrera entre ambos está ajustada.
Cuando se le preguntó cómo pensaba remontar la diferencia, Trump dijo: “(hacer) lo mismo que estoy haciendo ahora”.
“Al final, o bien funciona o voy a tener unas largas, muy, muy lindas vacaciones”, añadió Trump a CNBC.
La gran población mormona del país ha expresado un grave escepticismo hacia Trump.
“Se ha dado una versión falsa de nosotros”, dijo el empresario sobre sus problemas en el estado de Utah.
Los republicanos de Estados Unidos temen que la impopularidad de Donald Trump pueda dar a Clinton, representante de los demócratas, una victoria improbable.
La campaña de Trump tenía previsto reunirse con representantes de su partido ayer viernes en Orlando. Pero tanto la cúpula republicana como el equipo del candidato dijeron que la reunión se centraría en las operaciones de campaña en Florida y no en las tensiones entre la campaña y el partido. Las personas consultadas no estaban autorizadas a comentar el tema de forma pública y solicitaron anonimato.
