Cientos de venezolanos marcharon ayer por cuarta vez en Caracas y en otras ciudades del país para pedir al Poder Electoral que no demore los trámites para poder convocar el referendo impulsado por la oposición para revocar el mandato del presidente del país, Nicolás Maduro.
Los opositores marcharon desde dos puntos de la capital venezolana comandados respectivamente por el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles y por el presidente del Parlamento venezolano, el opositor Henry Ramos Allup, cada uno desde una parte de la ciudad diferente.
Desde mayo pasado la oposición, reunida en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), ha marchado en cuatro oportunidades para intentar presionar al Consejo Nacional Electoral (CNE) para que avance en el proceso, al tiempo que ha acusado al órgano electoral de actuar a favor del gobernante Partido Socialista Unido deVenezuela (PSUV).
Con carteles, banderas, música y bajo el sol caribeño de mediodía, los marchantes que lo hacían desde el sur de la ciudad hicieron un recorrido aproximado de cuatro kilómetros en 45 minutos, siguiendo el paso de Capriles que, a ratos, corría.
María Pérez, una caraqueña de 74 años, dijo a EFE que ha marchado "siempre" contra el gobierno socialista instaurado en el país petrolero desde hace 17 años, y que lo hizo ayer para revocar a Maduro, quien, opinó, ha tenido un "mal mandato". La septuagenaria llevaba un cartel en el que se leía "En Venezuela no hay nada", mensaje que se mezcló en el cúmulo de personas que también alzaban consignas sobre sus brazos como "Revoquemos el hambre" y "Tenemos hambre Tibisay" en alusión a la presidenta del CNE, Tibisay Lucena.
Lucena recibió el martes 26 a un grupo de dirigentes del PSUV que solicitó anular a la MUD como partido político debido a las supuestas irregularidades.
