El choque entre dos trenes en la región italiana de Apulia (sur) se saldó ayer con la muerte de, al menos, 23 personas y con alrededor de 50 heridos, un balance aún provisional debido a que la búsqueda continuará durante las próximas horas.
Los heridos, muchos de ellos en condiciones graves, han sido trasladados a los hospitales de los municipios de Andria y Barletta, próximos al lugar de los hechos, y el Gobierno pidió a la ciudadanía que se movilice y done sangre del grupo cero. Las imágenes del desastre, difundidas por los medios locales, dan muestra de la magnitud del desastre, con los dos convoyes devastados.
