Dos exministros de la suspendida presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, comparecieron ayer ante la comisión del Senado que la somete a un juicio político y rechazaron que haya cometido algún fraude que justifique su destitución.
La comisión responsable del proceso escuchó los testimonios del diputado Gilberto José "Pepe" Vargas, extitular de las carteras de Derechos Humanos y de Desarrollo Agrario, y de la exministra de Planificación y expresidenta del banco público Caixa Económica Federal Miriam Belchior.
Ambos fueron convocados por la defensa de Rousseff y ratificaron que las supuestas maniobras fiscales que motivaron la apertura del juicio político son parte de los manejos contables habituales de cualquier Gobierno en Brasil.
Según la acusación, Rousseff incurrió en maniobras contables ilegales, como la contratación de créditos para el Gobierno con la banca pública y emisión de decretos que alteraban los presupuestos sin la necesaria autorización del Congreso.
