Pistoleros del grupo integrista islámico Boko Haram mataron a 18 personas al abrir fuego contra los asistentes a un funeral en el estado nigeriano de Adamawa, en el noreste del país, informaron ayer a EFE fuentes policiales.
Este nuevo atentado de la banda se produjo el jueves 16, por la noche, en un velatorio en el remoto pueblo de Kuda-Kaya, explicó el portavoz de la Policía de Adamawa, Othman Abubakar. Los pistoleros llegaron al velatorio en motocicletas y dispararon indiscriminadamente contra los presentes, contó a EFE Mohammed Fika, uno de los supervivientes. "El ataque pilló a la gente por sorpresa, ya que se pensaba que los insurgentes ya no eran capaces de llevar a cabo este tipo de acciones, después de que el Ejército asegurara haberlos destruido", afirmó.
