El presidente francés, François Hollande, rindió ayer homenaje a la pareja de policías asesinados el pasado lunes 13 en su domicilio por un yihadista, y avisó de que "la guerra" contra el terrorismo "será larga".
"Esta guerra será larga. Nos pondrá a prueba", dijo Hollande en un discurso en Versalles ante los féretros de Jean-Babtiste Salvaing y Jessica Schneider, muertos por arma blanca en su casa de Magnanville, a las afueras de París en el ataque de Larossi Abballa, que reivindicó su acción en nombre del Estado Islámico (EI).
